sábado, 14 de noviembre de 2015

NARRATIVAS PEDAGÓGICAS

Fundamentación:
El que enseña es, además de escritor de cartas, un cartero que distribuye cartas. Un distribuidor, un repartidor. Lanza al mundo señas y señales que escribe prolijamente en papeles, en las almas y en los cuerpos. Quizá sea cierto que los destinatarios no son buzones contemplativos pero la crítica a lo que Freire -escritor de cartas- llamó pedagogía bancaria debe ser revisada. Ustedes la recuerdan, seguramente: el alumno no es una jarra vacía o una cuenta bancaria en la que se depositan los conocimientos. Tal vez lo que esté ausente hoy sea la voluntad de depositar trozos de vida en los buzones. Tal vez nos falte afirmar que sin el gesto de escribir y repartir la cultura, no hay buzones. No se ve dónde puede estar el mal en que el que enseña deposite cartas, haga plazos móviles, giros y movimientos de cuentas.
A través de esos dispositivos y procesos, basados en las narrativas pedagógicas, se espera colaborar en la transformación y/o mejora de las prácticas curriculares de formación de grado y de capacitación de docentes en ejercicio, así como en la revisión y proyección de las funciones de transferencia/extensión e investigación pedagógicas de esas instituciones educativas, con el objetivo de profundizar o recrear el vínculo que éstas sostienen con los maestros y profesores y con las escuelas en las que ellos se desenvuelven.
De este modo se pretende contribuir a que, progresivamente y de acuerdo a sus posibilidades, apoyos y límites, las instituciones formadoras de docentes se constituyan o consoliden como activas comunidades de saber pedagógico; como usinas de pensamiento y acción educativos; como espacios de referencia, consulta e intercambio con y entre las escuelas y demás centros educativos de su zona de influencia.
Los hábitos institucionales tradicionalmente instalados en el campo educativo hacen que los docentes escriban a través de formas, soportes y géneros que no permiten recuperar el dinamismo, el color y la textura de lo que sucedió y les sucedió a los protagonistas de la acción. Los docentes, cuando escriben, por lo general lo hacen siguiendo pautas externas o guiones prefigurados, copiando planificaciones didácticas, llenando planillas administrativas, completando informes solicitados por superiores jerárquicos del aparato escolar, a través de formatos y estilos estandarizados y despersonalizados. Escriben en tercera persona, sin “estar allí”, censurando la posibilidad de narrar, de contar una historia. Estos datos, informes y documentos, necesarios para el gobierno, administración y gestión de los sistemas escolares, casi nunca ofrecen materiales cualitativamente adecuados para la deliberación, la reflexión y el pensamiento pedagógicos, ni para la toma de decisiones pedagógicamente informadas en los ambientes inciertos, polimorfos y cambiantes que se conforman en las escuelas y las aulas. Tampoco para diseñar y desarrollar de manera sistemática trayectos formativos de docentes que los interpelen y posicionen como profesionales de la enseñanza, como productores de saberes pedagógicos y como actores estratégicos de su propio desarrollo profesional.
Al recuperar, interpretar y recrear los saberes prácticos que los docentes producen a través de su ejercicio profesional, los diversos trayectos de formación de maestros y profesores que se diseñen y desarrollen se encontrarán íntimamente informados y relacionados con la diversidad, heterogeneidad y complejidad de la enseñanza escolar.
Los docentes en tanto expertos en enseñanza pueden constituirse en actores privilegiados no sólo del desarrollo localizado del currículum escolar, sino también de su propia formación y desarrollo profesional. Estas propuestas de formación muestran ser relativamente eficaces para dar cuenta de la manera, siempre diversa y singular, en que los centros educativos y sus actores son activos (y muchas veces silenciosos) productores de estrategias pedagógicas y didácticas, y de cómo los saberes profesionales y especializados por ellos puestos en juego pueden ser aprovechados y redefinidos por otros colegas.
Al contar historias de enseñanza y pedagógicas hacemos algo más que registrar el surgimiento o sostenimiento de ciertas prácticas; en cierta medida estamos alterándolas, modificando en algo maneras de pensar y actuar; nos sentimos motivados a introducir cambios en los lenguajes que constituyen las propias prácticas y a sostener una actitud crítica y reflexiva sobre la competencia práctica profesional.
La documentación narrativa de experiencias pedagógicas puede contribuir a recrear el pensamiento y la acción educativos y, en el mejor de los casos, puede colaborar en la construcción de otra teoría pedagógica de la formación. Pensar teóricamente es, entre otras cosas, tratar de hacer explícitos los saberes prácticos construidos al mismo tiempo que se despliegan las experiencias, para tornarlos pasibles de reflexiones, discusiones y reformulaciones.
            Esta propuesta los orientará a disponer encuentros y asociaciones colectivas para convertir la palabra dicha y escuchada en palabra escrita, para luego gozar de un estímulo y una experiencia maravillosa: leer con otros lo que han escrito, conversar con otros en torno a los documentos narrativos que cuentan lo que hacen, lo que saben, lo que desean, aquello que les sale bien o aquello que no les sale tan bien. La fuerza de esta pretensión intenta que la sabiduría de los docentes formadores y formados, formados y formadores, no pase al olvido, sino que, al quedar escrita, fijada en los trazos de las palabras y documentada, esté a la mano de quien quiera hacerse de ella y reconstruirla mediante la lectura, y permanezca como un ofrecimiento y una entrega de las experiencias de otros que ya pasaron y tienen qué decirnos acerca de ellas.  El promover y movilizar fuerzas pedagógicas no implica importar ni exportar mecánicamente experiencias pedagógicas, por potentes que hayan sido, como un intento de encontrar la solución, sino más se orienta a tomarlas como herramientas de reflexión político-pedagógica para ayudarnos a pensar la educación contemporánea.
Se trata, pues, de establecer reglas de juego comunes y de auspiciar el desacuerdo; de suspender el aislamiento, la resignación y la abstinencia y proyectarse hacia otros en los relatos; de ser tolerantes y generosos; de confiar en el coraje de los docentes, pues esta circunstancia ofrece una posibilidad para hacerse cargo de la responsabilidad de pensar, decidir y hacer, volver a pensar, decidir y dominar con su saber los asuntos pedagógicos, para que otros, en similares o diferentes situaciones, rodeen esas experiencias de formación y tomen de ellas lo que les parezca; se las apropien de alguna manera siempre distinta; se inquieten, vuelvan sobre ellas, las imaginen y dibujen otra vez; las discutan, las enriquezcan o las rechacen en su totalidad o en parte.
Desde hace ya tiempo, las instituciones educativas en general y las instituciones de formación de docentes en particular, se encuentran frente a desafíos que las interpelan en su sentido histórico y en la forma en que desarrollan sus actividades académicas y pedagógicas, sus actores manifiestan que las tareas y trayectos formativos en los que participan, muchas veces, resultan insuficientes para dar respuesta a un gran número de situaciones escolares cotidianas y, específicamente, para intervenir pedagógicamente en los complejos problemas de enseñanza de los docentes que intentan operar en favor de la inclusión de alumnos y alumnas provenientes de los sectores sociales más desfavorecidos en los procesos de escolarización.
Las instituciones formadoras necesitan acercarse aún más, de forma sostenida y sistemática, al amplio universo de la vida pedagógica de las escuelas. La vinculación sostenida, sistemática, horizontal y creativa entre las instituciones de formación docente con las escuelas de su zona de influencia, es vista como una de las principales fortalezas para que las estrategias de formación logren registrar, conocer e intervenir sobre la enseñanza y los asuntos pedagógicos. La escritura de este documento podría ser una excelente excusa para que todos los educadores que desempeñamos distintas responsabilidades en los sistemas educativos, nos sintamos interpelados activamente para buscar soluciones viables y adecuadas a nuestros contextos institucionales y de desempeño profesional, y nos dispongamos a trabajar interesados en mirar, pensar, dar vueltas, cuestionar, desechar y/o valorizar prácticas, saberes, experiencias y puntos de vista teóricos sobre aquello que venimos haciendo para construir, desear, inventar y hacer lo que pretendemos en nuestras instituciones educativas.
            Considerar la versión o la voz de los sujetos implicados en la tarea de enseñar que, de hecho y en silencio, enfrentan los asuntos y problemas pedagógicos, muchas veces novedosas, pero siempre altamente creativas y potentes, supone una toma de postura en la manera de producir conocimiento y afrontar los procesos de formación y transformación profesional. La idea es entonces que, las experiencias de formación puedan circular por los espacios educativos a través de relatos, para ser conocidas, ponderadas y recreadas por otros colegas. Y que, en ese movimiento, trasciendan el círculo íntimo de los docentes conocidos, para que no se pierdan como simples anécdotas u ocurrencias puntuales.
Esta invitación reconoce que ustedes y otros docentes, en tanto profesionales de la enseñanza y la formación,viven, hacen, se equivocan, vuelven a hacer, se forman y se transforman en la cotidianeidad de la enseñanza; y que por esto producen y poseen saberes pedagógicos que resultan de su experiencia profesional, de sus percepciones, intuiciones y preguntas interesadas, de su formación de grado, del sentido común y de su crítica, de tradiciones, modelos y culturas escolares transmitidas y apropiadas de las prácticas institucionales planificadas o silenciosas, de la reflexión sobre ideas propias o estudiadas, pensadas en soledad o elaboradas colectivamente.
Esos saberes de la experiencia pedagógica son el insumo para esta travesía de formación. Esta invitación ofrece una oportunidad para avanzar en la democratización del conocimiento educativo y el esbozo de un plan de trabajo de realización colectiva, de formación y de desarrollo profesional de los docentes.

PLAN DE CLASE EN EL QUE SE UTILIZARON LAS TICS Y SU REFLEXIÓN

Objetivos y Contenidos trabajados.
En la secuencia didáctica realizada en la Escuela Maestro José María Salgueiro de James Craik, denominada ¿De dónde viene la leche y qué se hace con ella? Las TICS han sido utilizadas como una herramienta a la hora de impartir el conocimiento a los alumnos en algunas ocasiones que se detallan a continuación:

     Se utilizó un video:
“Doki descubre la leche” https://www.youtube.com/watch?v=dvQbYEebif0    

Escuela: Maestro José María Salgueiro.
Grado: Primero B
Área: Ciencias Sociales y Tecnología.
Tema: Circuito productivo de la leche.
Tiempo:  100 minutos
Nombre de la docente: Marisa Ahumada.
Nombre de las practicantes: León, Daiana y Peralta, Marianela.

Objetivos:
·         Reconocer las relaciones entre los objetos propios del mundo tecnológico.
·         Realizar “análisis de procesos tecnológicos” identificando las operaciones que los constituyen, y reconociendo aspectos comunes entre ellos.
·         Fortalecer su capacidad y disposición para expresar y compartir ideas, conocimientos, experiencias, sentimientos, deseos y preferencias, demostrando interés por ser escuchado y entendido.
·         Escuchar y producir diversos tipos de narraciones y descripciones orales.

Contenidos:
·         Reconocimiento de las relaciones que se establecen entre la sociedad y la naturaleza mediante la producción de un bien primario, identificando actores sociales y tecnología empleada.
·         Análisis de procesos de producción formados por varios procesos sucesivos e identificación de las transformaciones realizadas y el tipo de medios técnicos.
·         Escucha comprensiva.
·         Comentarios e intercambios de interpretaciones.
·         Interpretación de imágenes y texto.
·         Lectura comprensiva de frases sencillas.
·         Producción de textos breves a partir  de la interpretación.

Estrategias de Enseñanza y Aprendizaje:
A lo largo de esta secuencia didáctica se apuntará a un enfoque socio constructivista, mediante el cual se determinará la organización del proceso de enseñanza y aprendizaje desde la perspectiva del sujeto que aprende. De esta manera se generarán condiciones para la interacción entre pares y una participación activa.
Se tendrá en cuenta las características del pensamiento del niño y sus formas de interpretar la realidad, fortaleciendo la observación descriptiva para así lograr una observación reflexiva. Se tendrá en cuenta la curiosidad del niño a través de una observación global que permitirá realizar una más detallada.
En cuanto a las técnicas se utilizará el diálogo como base, lluvia de ideas, preguntas, la resolución de consignas, producción individual o grupal de los alumnos y debates para lograr la asimilación del contenido.
Entre los recursos utilizados se encuentran la palabra socializadora, el video, el pizarrón y los cuadernos y colores de los alumnos.

Actividades:
·         Apertura:

Se comenzará la clase invitando a los niños a la sala de proyección para observar el siguiente video, con la intención de que observen el circuito productivo de la leche:


Luego de la visualización del film, se hará con los niños una reflexión sobre el tema para que la docente pueda guiarlos en el proceso de reconocimiento de los eslabones del circuito productivo lechero, con las siguientes preguntas:
-¿Qué problema tiene Doki?
-¿Qué le responden frente a ese problema? ¿Por qué?
-¿Qué camino recorre la leche hasta llegar a la casa de Doki?
-¿Podrían contar los pasos que se dan en ese camino?
-¿Qué elementos (o maquinaria) intervienen en cada uno de esos pasos?
 Mientras, la docente irá anotando en el pizarrón las conclusiones de los niños.

·         Desarrollo:

La docente, a partir del intercambio oral, construirá con los niños el concepto de circuito productivo, se tratará de llegar a entender que: “el camino que recorre la leche desde la vaca hasta nuestras casas se llama “circuito productivo” y que éste está dividido en eslabones, explicando también que: El primer eslabón es de donde se saca la leche, el segundo es donde se elabora para limpiarla de los bichitos (bacterias) que pueda tener y el tercer y último eslabón es donde la podemos comprar”.
Con el listado obtenido de la reflexión de los eslabones del circuito productivo se ordenarán en el pizarrón de manera conjunta dichos eslabones. La tarea será realizada por algún alumno de la clase en el pizarrón mientras los otros deberán ir dictando. Con la escritura colectiva, se propicia el andamiaje y la corrección entre pares entre los alumnos que se han apropiado de la escritura convencional y quienes aún están aprendiendo a hacerlo y les cuesta diferenciar algunas letras de acuerdo a su nombre y a su sonido fonológico.
La docente escribirá en el pizarrón “CIRCUITO PRODUCTIVO DE LA LECHE”, les preguntará: ¿qué les parece que dice acá?, para que lo lean de manera colectiva. Luego lo copiarán en sus cuadernos.

·         Cierre:

Luego de la lectura colectiva, los niños escribirán en sus cuadernos la lista elaborada en el pizarrón de los eslabones.
La docente les preguntará: ¿Qué aprendimos hoy? ¿Por qué Doki  no pudo tomar leche directamente de la vaca?
En base a las respuestas de los chicos, estos deberán realizar un registro como puedan (puede ser un dibujo, con palabras u oraciones) sobre lo que investigó Doki sobre la leche, con el propósito de respetar la diversidad.

Evaluación:
Se evaluará mediante la observación de la clase si los alumnos se han apropiado del contenido trabajado. También se tendrán en cuenta el orden de los alumnos en el momento de la observación del video, la atención de los mismos, si respetan los turnos para hablar y cómo se dirigen a sus compañeros y a la docente y, por último, el registro final.

Bibliografía:
     Ministerio de Educación de la Provincia de Córdoba. Diseño Curricular de la Educación Primaria 2012-2015.
     Páginas web:
-Discovery Kids: Doki descubre la leche. Link: https://www.youtube.com/watch?v=dvQbYEebif0





Apreciaciones personales acerca de las prácticas propiamente dichas.
             Mis prácticas se realizaron en el Centro Educativo Maestro José María Salgueiro de la localidad de James Craik bajo el tutorial de la docente Marisa Ahumada, también de dicha localidad.
            El curso al que fuimos destinadas con mi pareja pedagógica fue primer grado. Estaba compuesto por veinte niños, diez varones y diez mujeres, de muy diversos contextos y diversas personalidades también.
            Al principio me costó un poco asumir el rol de “docente” que debía desempeñar para llevar a cabo la planificación que habíamos realizado, pero con el tiempo, fui adquiriendo confianza en mí y ellos confianza en nosotras también.
Como en el desarrollo de cualquier plan de clase, de cualquier área y para cualquier grado, las nuevas tecnologías son una poderosa y divertida fuente de información que permiten, tal como a nosotras, hacer que los niños vivencien contenidos que en muchas ocasiones no son fáciles de explicar. El formato video o los juegos, entre otras posibilidades que brindan las TICS, permiten al docente salir de la monotonía del aula y a los alumnos les interesa más, sobre todo teniendo en cuenta que al haber nacido en la era de la tecnología conectan mejor con ella. A diferencia de nosotros que desconfiamos, es  muy importante tenerlas en cuenta, ya que considero que hoy son una forma de comunicarse con los alumnos y hablar sus mismos lenguajes.
Personalmente, durante la clase en la que incorporamos las TIC´S, no me sentì del todo cómoda por que los niños, al no estar habituados a ellas, se desordenaron mucho y no prestaron atención al video que queríamos mostrarles, por lo que tuvimos que repetirlo una segunda vez.
Supongo que es de suma importancia para prácticas posteriores ir acostumbrando a los niños a la relevancia de la información, por más que esté en un soporte virtual, como así también es de importancia, al menos para mí, pactar normas de convivencia en la sala de informática, ya que allí hay cosas delicadas que los niños podrían llegar a romper en el caso de que se desordenen.
Buscar soportes virtuales es lindo porque, si prestan atención, los mantiene entretenidos, pero considero que la búsqueda de estos recursos debe hacerse a conciencia de los contenidos y objetivos que pretendemos lograr en la clase, hay que observar muy bien y escuchar todo aquello que vamos a mostrarles a los niños para que no haya errores conceptuales en su aprendizaje.
En conclusión, podría decirse que las TIC´S son muy positivas desde mi punto de vista, ya que mantienen al niño en contacto con su vida cotidiana, es importante que como docente aprenda a utilizarlas de manera cautelosa, pero habitualmente, ya que es su modo de conocer el mundo y, sobre todo, las cosas que no están a su alcance. .



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