sábado, 14 de noviembre de 2015

NARRATIVAS PEDAGÓGICAS

Fundamentación:
El que enseña es, además de escritor de cartas, un cartero que distribuye cartas. Un distribuidor, un repartidor. Lanza al mundo señas y señales que escribe prolijamente en papeles, en las almas y en los cuerpos. Quizá sea cierto que los destinatarios no son buzones contemplativos pero la crítica a lo que Freire -escritor de cartas- llamó pedagogía bancaria debe ser revisada. Ustedes la recuerdan, seguramente: el alumno no es una jarra vacía o una cuenta bancaria en la que se depositan los conocimientos. Tal vez lo que esté ausente hoy sea la voluntad de depositar trozos de vida en los buzones. Tal vez nos falte afirmar que sin el gesto de escribir y repartir la cultura, no hay buzones. No se ve dónde puede estar el mal en que el que enseña deposite cartas, haga plazos móviles, giros y movimientos de cuentas.
A través de esos dispositivos y procesos, basados en las narrativas pedagógicas, se espera colaborar en la transformación y/o mejora de las prácticas curriculares de formación de grado y de capacitación de docentes en ejercicio, así como en la revisión y proyección de las funciones de transferencia/extensión e investigación pedagógicas de esas instituciones educativas, con el objetivo de profundizar o recrear el vínculo que éstas sostienen con los maestros y profesores y con las escuelas en las que ellos se desenvuelven.
De este modo se pretende contribuir a que, progresivamente y de acuerdo a sus posibilidades, apoyos y límites, las instituciones formadoras de docentes se constituyan o consoliden como activas comunidades de saber pedagógico; como usinas de pensamiento y acción educativos; como espacios de referencia, consulta e intercambio con y entre las escuelas y demás centros educativos de su zona de influencia.
Los hábitos institucionales tradicionalmente instalados en el campo educativo hacen que los docentes escriban a través de formas, soportes y géneros que no permiten recuperar el dinamismo, el color y la textura de lo que sucedió y les sucedió a los protagonistas de la acción. Los docentes, cuando escriben, por lo general lo hacen siguiendo pautas externas o guiones prefigurados, copiando planificaciones didácticas, llenando planillas administrativas, completando informes solicitados por superiores jerárquicos del aparato escolar, a través de formatos y estilos estandarizados y despersonalizados. Escriben en tercera persona, sin “estar allí”, censurando la posibilidad de narrar, de contar una historia. Estos datos, informes y documentos, necesarios para el gobierno, administración y gestión de los sistemas escolares, casi nunca ofrecen materiales cualitativamente adecuados para la deliberación, la reflexión y el pensamiento pedagógicos, ni para la toma de decisiones pedagógicamente informadas en los ambientes inciertos, polimorfos y cambiantes que se conforman en las escuelas y las aulas. Tampoco para diseñar y desarrollar de manera sistemática trayectos formativos de docentes que los interpelen y posicionen como profesionales de la enseñanza, como productores de saberes pedagógicos y como actores estratégicos de su propio desarrollo profesional.
Al recuperar, interpretar y recrear los saberes prácticos que los docentes producen a través de su ejercicio profesional, los diversos trayectos de formación de maestros y profesores que se diseñen y desarrollen se encontrarán íntimamente informados y relacionados con la diversidad, heterogeneidad y complejidad de la enseñanza escolar.
Los docentes en tanto expertos en enseñanza pueden constituirse en actores privilegiados no sólo del desarrollo localizado del currículum escolar, sino también de su propia formación y desarrollo profesional. Estas propuestas de formación muestran ser relativamente eficaces para dar cuenta de la manera, siempre diversa y singular, en que los centros educativos y sus actores son activos (y muchas veces silenciosos) productores de estrategias pedagógicas y didácticas, y de cómo los saberes profesionales y especializados por ellos puestos en juego pueden ser aprovechados y redefinidos por otros colegas.
Al contar historias de enseñanza y pedagógicas hacemos algo más que registrar el surgimiento o sostenimiento de ciertas prácticas; en cierta medida estamos alterándolas, modificando en algo maneras de pensar y actuar; nos sentimos motivados a introducir cambios en los lenguajes que constituyen las propias prácticas y a sostener una actitud crítica y reflexiva sobre la competencia práctica profesional.
La documentación narrativa de experiencias pedagógicas puede contribuir a recrear el pensamiento y la acción educativos y, en el mejor de los casos, puede colaborar en la construcción de otra teoría pedagógica de la formación. Pensar teóricamente es, entre otras cosas, tratar de hacer explícitos los saberes prácticos construidos al mismo tiempo que se despliegan las experiencias, para tornarlos pasibles de reflexiones, discusiones y reformulaciones.
            Esta propuesta los orientará a disponer encuentros y asociaciones colectivas para convertir la palabra dicha y escuchada en palabra escrita, para luego gozar de un estímulo y una experiencia maravillosa: leer con otros lo que han escrito, conversar con otros en torno a los documentos narrativos que cuentan lo que hacen, lo que saben, lo que desean, aquello que les sale bien o aquello que no les sale tan bien. La fuerza de esta pretensión intenta que la sabiduría de los docentes formadores y formados, formados y formadores, no pase al olvido, sino que, al quedar escrita, fijada en los trazos de las palabras y documentada, esté a la mano de quien quiera hacerse de ella y reconstruirla mediante la lectura, y permanezca como un ofrecimiento y una entrega de las experiencias de otros que ya pasaron y tienen qué decirnos acerca de ellas.  El promover y movilizar fuerzas pedagógicas no implica importar ni exportar mecánicamente experiencias pedagógicas, por potentes que hayan sido, como un intento de encontrar la solución, sino más se orienta a tomarlas como herramientas de reflexión político-pedagógica para ayudarnos a pensar la educación contemporánea.
Se trata, pues, de establecer reglas de juego comunes y de auspiciar el desacuerdo; de suspender el aislamiento, la resignación y la abstinencia y proyectarse hacia otros en los relatos; de ser tolerantes y generosos; de confiar en el coraje de los docentes, pues esta circunstancia ofrece una posibilidad para hacerse cargo de la responsabilidad de pensar, decidir y hacer, volver a pensar, decidir y dominar con su saber los asuntos pedagógicos, para que otros, en similares o diferentes situaciones, rodeen esas experiencias de formación y tomen de ellas lo que les parezca; se las apropien de alguna manera siempre distinta; se inquieten, vuelvan sobre ellas, las imaginen y dibujen otra vez; las discutan, las enriquezcan o las rechacen en su totalidad o en parte.
Desde hace ya tiempo, las instituciones educativas en general y las instituciones de formación de docentes en particular, se encuentran frente a desafíos que las interpelan en su sentido histórico y en la forma en que desarrollan sus actividades académicas y pedagógicas, sus actores manifiestan que las tareas y trayectos formativos en los que participan, muchas veces, resultan insuficientes para dar respuesta a un gran número de situaciones escolares cotidianas y, específicamente, para intervenir pedagógicamente en los complejos problemas de enseñanza de los docentes que intentan operar en favor de la inclusión de alumnos y alumnas provenientes de los sectores sociales más desfavorecidos en los procesos de escolarización.
Las instituciones formadoras necesitan acercarse aún más, de forma sostenida y sistemática, al amplio universo de la vida pedagógica de las escuelas. La vinculación sostenida, sistemática, horizontal y creativa entre las instituciones de formación docente con las escuelas de su zona de influencia, es vista como una de las principales fortalezas para que las estrategias de formación logren registrar, conocer e intervenir sobre la enseñanza y los asuntos pedagógicos. La escritura de este documento podría ser una excelente excusa para que todos los educadores que desempeñamos distintas responsabilidades en los sistemas educativos, nos sintamos interpelados activamente para buscar soluciones viables y adecuadas a nuestros contextos institucionales y de desempeño profesional, y nos dispongamos a trabajar interesados en mirar, pensar, dar vueltas, cuestionar, desechar y/o valorizar prácticas, saberes, experiencias y puntos de vista teóricos sobre aquello que venimos haciendo para construir, desear, inventar y hacer lo que pretendemos en nuestras instituciones educativas.
            Considerar la versión o la voz de los sujetos implicados en la tarea de enseñar que, de hecho y en silencio, enfrentan los asuntos y problemas pedagógicos, muchas veces novedosas, pero siempre altamente creativas y potentes, supone una toma de postura en la manera de producir conocimiento y afrontar los procesos de formación y transformación profesional. La idea es entonces que, las experiencias de formación puedan circular por los espacios educativos a través de relatos, para ser conocidas, ponderadas y recreadas por otros colegas. Y que, en ese movimiento, trasciendan el círculo íntimo de los docentes conocidos, para que no se pierdan como simples anécdotas u ocurrencias puntuales.
Esta invitación reconoce que ustedes y otros docentes, en tanto profesionales de la enseñanza y la formación,viven, hacen, se equivocan, vuelven a hacer, se forman y se transforman en la cotidianeidad de la enseñanza; y que por esto producen y poseen saberes pedagógicos que resultan de su experiencia profesional, de sus percepciones, intuiciones y preguntas interesadas, de su formación de grado, del sentido común y de su crítica, de tradiciones, modelos y culturas escolares transmitidas y apropiadas de las prácticas institucionales planificadas o silenciosas, de la reflexión sobre ideas propias o estudiadas, pensadas en soledad o elaboradas colectivamente.
Esos saberes de la experiencia pedagógica son el insumo para esta travesía de formación. Esta invitación ofrece una oportunidad para avanzar en la democratización del conocimiento educativo y el esbozo de un plan de trabajo de realización colectiva, de formación y de desarrollo profesional de los docentes.

PLAN DE CLASE EN EL QUE SE UTILIZARON LAS TICS Y SU REFLEXIÓN

Objetivos y Contenidos trabajados.
En la secuencia didáctica realizada en la Escuela Maestro José María Salgueiro de James Craik, denominada ¿De dónde viene la leche y qué se hace con ella? Las TICS han sido utilizadas como una herramienta a la hora de impartir el conocimiento a los alumnos en algunas ocasiones que se detallan a continuación:

     Se utilizó un video:
“Doki descubre la leche” https://www.youtube.com/watch?v=dvQbYEebif0    

Escuela: Maestro José María Salgueiro.
Grado: Primero B
Área: Ciencias Sociales y Tecnología.
Tema: Circuito productivo de la leche.
Tiempo:  100 minutos
Nombre de la docente: Marisa Ahumada.
Nombre de las practicantes: León, Daiana y Peralta, Marianela.

Objetivos:
·         Reconocer las relaciones entre los objetos propios del mundo tecnológico.
·         Realizar “análisis de procesos tecnológicos” identificando las operaciones que los constituyen, y reconociendo aspectos comunes entre ellos.
·         Fortalecer su capacidad y disposición para expresar y compartir ideas, conocimientos, experiencias, sentimientos, deseos y preferencias, demostrando interés por ser escuchado y entendido.
·         Escuchar y producir diversos tipos de narraciones y descripciones orales.

Contenidos:
·         Reconocimiento de las relaciones que se establecen entre la sociedad y la naturaleza mediante la producción de un bien primario, identificando actores sociales y tecnología empleada.
·         Análisis de procesos de producción formados por varios procesos sucesivos e identificación de las transformaciones realizadas y el tipo de medios técnicos.
·         Escucha comprensiva.
·         Comentarios e intercambios de interpretaciones.
·         Interpretación de imágenes y texto.
·         Lectura comprensiva de frases sencillas.
·         Producción de textos breves a partir  de la interpretación.

Estrategias de Enseñanza y Aprendizaje:
A lo largo de esta secuencia didáctica se apuntará a un enfoque socio constructivista, mediante el cual se determinará la organización del proceso de enseñanza y aprendizaje desde la perspectiva del sujeto que aprende. De esta manera se generarán condiciones para la interacción entre pares y una participación activa.
Se tendrá en cuenta las características del pensamiento del niño y sus formas de interpretar la realidad, fortaleciendo la observación descriptiva para así lograr una observación reflexiva. Se tendrá en cuenta la curiosidad del niño a través de una observación global que permitirá realizar una más detallada.
En cuanto a las técnicas se utilizará el diálogo como base, lluvia de ideas, preguntas, la resolución de consignas, producción individual o grupal de los alumnos y debates para lograr la asimilación del contenido.
Entre los recursos utilizados se encuentran la palabra socializadora, el video, el pizarrón y los cuadernos y colores de los alumnos.

Actividades:
·         Apertura:

Se comenzará la clase invitando a los niños a la sala de proyección para observar el siguiente video, con la intención de que observen el circuito productivo de la leche:


Luego de la visualización del film, se hará con los niños una reflexión sobre el tema para que la docente pueda guiarlos en el proceso de reconocimiento de los eslabones del circuito productivo lechero, con las siguientes preguntas:
-¿Qué problema tiene Doki?
-¿Qué le responden frente a ese problema? ¿Por qué?
-¿Qué camino recorre la leche hasta llegar a la casa de Doki?
-¿Podrían contar los pasos que se dan en ese camino?
-¿Qué elementos (o maquinaria) intervienen en cada uno de esos pasos?
 Mientras, la docente irá anotando en el pizarrón las conclusiones de los niños.

·         Desarrollo:

La docente, a partir del intercambio oral, construirá con los niños el concepto de circuito productivo, se tratará de llegar a entender que: “el camino que recorre la leche desde la vaca hasta nuestras casas se llama “circuito productivo” y que éste está dividido en eslabones, explicando también que: El primer eslabón es de donde se saca la leche, el segundo es donde se elabora para limpiarla de los bichitos (bacterias) que pueda tener y el tercer y último eslabón es donde la podemos comprar”.
Con el listado obtenido de la reflexión de los eslabones del circuito productivo se ordenarán en el pizarrón de manera conjunta dichos eslabones. La tarea será realizada por algún alumno de la clase en el pizarrón mientras los otros deberán ir dictando. Con la escritura colectiva, se propicia el andamiaje y la corrección entre pares entre los alumnos que se han apropiado de la escritura convencional y quienes aún están aprendiendo a hacerlo y les cuesta diferenciar algunas letras de acuerdo a su nombre y a su sonido fonológico.
La docente escribirá en el pizarrón “CIRCUITO PRODUCTIVO DE LA LECHE”, les preguntará: ¿qué les parece que dice acá?, para que lo lean de manera colectiva. Luego lo copiarán en sus cuadernos.

·         Cierre:

Luego de la lectura colectiva, los niños escribirán en sus cuadernos la lista elaborada en el pizarrón de los eslabones.
La docente les preguntará: ¿Qué aprendimos hoy? ¿Por qué Doki  no pudo tomar leche directamente de la vaca?
En base a las respuestas de los chicos, estos deberán realizar un registro como puedan (puede ser un dibujo, con palabras u oraciones) sobre lo que investigó Doki sobre la leche, con el propósito de respetar la diversidad.

Evaluación:
Se evaluará mediante la observación de la clase si los alumnos se han apropiado del contenido trabajado. También se tendrán en cuenta el orden de los alumnos en el momento de la observación del video, la atención de los mismos, si respetan los turnos para hablar y cómo se dirigen a sus compañeros y a la docente y, por último, el registro final.

Bibliografía:
     Ministerio de Educación de la Provincia de Córdoba. Diseño Curricular de la Educación Primaria 2012-2015.
     Páginas web:
-Discovery Kids: Doki descubre la leche. Link: https://www.youtube.com/watch?v=dvQbYEebif0





Apreciaciones personales acerca de las prácticas propiamente dichas.
             Mis prácticas se realizaron en el Centro Educativo Maestro José María Salgueiro de la localidad de James Craik bajo el tutorial de la docente Marisa Ahumada, también de dicha localidad.
            El curso al que fuimos destinadas con mi pareja pedagógica fue primer grado. Estaba compuesto por veinte niños, diez varones y diez mujeres, de muy diversos contextos y diversas personalidades también.
            Al principio me costó un poco asumir el rol de “docente” que debía desempeñar para llevar a cabo la planificación que habíamos realizado, pero con el tiempo, fui adquiriendo confianza en mí y ellos confianza en nosotras también.
Como en el desarrollo de cualquier plan de clase, de cualquier área y para cualquier grado, las nuevas tecnologías son una poderosa y divertida fuente de información que permiten, tal como a nosotras, hacer que los niños vivencien contenidos que en muchas ocasiones no son fáciles de explicar. El formato video o los juegos, entre otras posibilidades que brindan las TICS, permiten al docente salir de la monotonía del aula y a los alumnos les interesa más, sobre todo teniendo en cuenta que al haber nacido en la era de la tecnología conectan mejor con ella. A diferencia de nosotros que desconfiamos, es  muy importante tenerlas en cuenta, ya que considero que hoy son una forma de comunicarse con los alumnos y hablar sus mismos lenguajes.
Personalmente, durante la clase en la que incorporamos las TIC´S, no me sentì del todo cómoda por que los niños, al no estar habituados a ellas, se desordenaron mucho y no prestaron atención al video que queríamos mostrarles, por lo que tuvimos que repetirlo una segunda vez.
Supongo que es de suma importancia para prácticas posteriores ir acostumbrando a los niños a la relevancia de la información, por más que esté en un soporte virtual, como así también es de importancia, al menos para mí, pactar normas de convivencia en la sala de informática, ya que allí hay cosas delicadas que los niños podrían llegar a romper en el caso de que se desordenen.
Buscar soportes virtuales es lindo porque, si prestan atención, los mantiene entretenidos, pero considero que la búsqueda de estos recursos debe hacerse a conciencia de los contenidos y objetivos que pretendemos lograr en la clase, hay que observar muy bien y escuchar todo aquello que vamos a mostrarles a los niños para que no haya errores conceptuales en su aprendizaje.
En conclusión, podría decirse que las TIC´S son muy positivas desde mi punto de vista, ya que mantienen al niño en contacto con su vida cotidiana, es importante que como docente aprenda a utilizarlas de manera cautelosa, pero habitualmente, ya que es su modo de conocer el mundo y, sobre todo, las cosas que no están a su alcance. .



lunes, 19 de octubre de 2015

LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y COMUNICACIÓN (T.I.C.)

El elemento más representativo de las nuevas tecnologías es sin duda el ordenador y más específicamente, Internet. Como indican diferentes autores, Internet supone un salto cualitativo de gran magnitud, cambiando y redefiniendo los modos de conocer y relacionarse del hombre.

Para Antonio Bartolomé “la T.E. encuentra su papel como una especialización dentro del ámbito de la Didáctica y de otras ciencias aplicadas de la Educación, refiriéndose especialmente al diseño, desarrollo y aplicación de recursos en procesos educativos. Estos recursos se refieren, en general, especialmente a los recursos de carácter informático, audiovisual, tecnológicos, del tratamiento de la información y los que facilitan la comunicación” (En A. Bautista y C. Alba, 1997:2)

Las características que diferentes autores especifican como representativas de las TIC, recogidas por Cabero (1998), son:

 Inmaterialidad. Las TIC realizan la creación (aunque en algunos casos sin referentes reales, como pueden ser las simulaciones), el proceso y la comunicación de la información. Ésta es básicamente inmaterial y puede ser llevada de forma transparente e instantánea a lugares lejanos.

 Interactividad. Mediante las TIC se consigue un intercambio de información entre el usuario y el ordenador. Esta característica permite adaptar los recursos utilizados a las necesidades y características de los sujeto.

 Interconexión. La interconexión hace referencia a la creación de nuevas posibilidades tecnológicas a partir de la conexión entre dos tecnologías. Por ejemplo, la telemática es la interconexión entre la informática y las tecnologías de comunicación, propiciando con ello, nuevos recursos como el correo electrónico.

 Instantaneidad. Las redes de comunicación y su integración con la informática, han posibilitado el uso de servicios que permiten la comunicación y transmisión de la información, entre lugares alejados físicamente, de una forma rápida.

 Elevados parámetros de calidad de imagen y sonido. Los avances han ido encaminados a conseguir transmisiones multimedia de gran calidad, lo cual ha sido facilitado por el proceso de digitalización.

 Digitalización. Su objetivo es que la información de distinto tipo (sonidos, texto, imágenes, animaciones, etc.) pueda ser transmitida por los mismos medios al estar representada en un formato único universal.

 Mayor Influencia sobre los procesos que sobre los productos. Es posible que el uso de diferentes aplicaciones de la TIC presente una influencia sobre los procesos mentales que realizan los usuarios para la adquisición de conocimientos, más que sobre los propios conocimientos adquiridos. Ya hemos señalado el notable incremento del papel activo de cada sujeto, puesto que puede y debe aprender a construir su propio conocimiento sobre una base mucho más amplia y rica. Por otro lado, un sujeto no sólo dispone, a partir de las TIC, de una "masa" de información para construir su conocimiento sino que, además, puede construirlo en forma colectiva, asociándose a otros sujetos o grupos. Estas dos dimensiones básicas (mayor grado de protagonismo por parte de cada individuo y facilidades para la actuación colectiva) son las que suponen una modificación cuantitativa y cualitativa de los procesos personales y educativos en la utilización de las TIC.

 Penetración en todos los sectores (culturales, económicos, educativos, industriales…). El impacto de las TIC no se refleja únicamente en un individuo, grupo, sector o país, sino que, se extiende al conjunto de las sociedades del planeta. Sus  efectos se extenderán a todos los habitantes, grupos e instituciones conllevando importantes cambios, cuya complejidad está en el debate social hoy en día (Beck, U.1998).

 Innovación. Las TIC están produciendo una innovación y cambio constante en todos los ámbitos sociales. Por ejemplo, el uso de la correspondencia personal se había reducido ampliamente con la aparición del teléfono, pero el uso y potencialidades del correo electrónico ha llevado a un resurgimiento de la correspondencia personal.

 Tendencia hacia automatización. La necesidad de disponer de información estructurada hace que se desarrollen gestores personales o corporativos con distintos fines y de acuerdo con unos determinados principios.

 Diversidad. La utilidad de las tecnologías puede ser muy diversa, desde la mera comunicación entre personas, hasta el proceso de la información para crear informaciones nuevas.

miércoles, 7 de octubre de 2015

LA ESCUELA Y LAS NUEVAS ALFABETIZACIONES- INÉS DUSSEL Y MYRIAM SOUTHWELL

La alfabetización es uno de los ejes centrales de la acción escolar. Antes que cualquier otro conocimiento, las escuelas existen desde hace muchos siglos para enseñar a leer y escribir. Aunque también se supone que deben enseñar a contar y otros conocimientos básicos cuyos contenidos van cambiando con el tiempo, el centro de la escuela ha sido y sigue siendo la cuestión del dominio del lenguaje escrito.
Hoy hay consenso en que no es lo único de lo que debe ocuparse la escuela. En un mundo donde el libro va perdiendo protagonismo, y donde surgen otras formas de producción y transmisión de la cultura, se empieza a hablar de alfabetizaciones emergentes o múltiples para referirse al conjunto de saberes que se vuelven cada vez más necesarios en nuestras sociedades.
En este dossier, queremos introducir dos nuevos cuerpos de conocimientos que tienen enorme protagonismo en la vida contemporánea: el que rodea al lenguaje de las imágenes y lo audiovisual, y el que surge del uso de las computadoras. Hablar de "lenguaje" no es inocente: supone pensarlos como códigos, y también como formas culturales que deben ser objeto de reflexión y de producción dentro de la escuela. Incluirlos no significa seguir las modas del mercado o de la economía, sino ampliar la porción de la cultura que la escuela pone a disposición de las nuevas generaciones.


La escuela y las nuevas alfabetizaciones
Lenguajes en plural

La alfabetización en la lectoescritura fue durante muchos años la tarea central, y casi única, de la escuela. Entendida como su corazón y su razón de ser, ella ocupaba buena parte de las expectativas sobre los logros de la escuela primaria. Desde fines del siglo XIX, la escolaridad elemental amplió esa propuesta para incluir lo que consideraban los conocimientos básicos necesarios para la vida en sociedad. Estos contenidos básicos fueron definidos desde diversas perspectivas: contenidos para la formación moral, contenidos para el trabajo, contenidos para la inclusión en la sociedad nacional y la ciudadanía, entre otros.
En el último tiempo, empezó a formularse la necesidad de incluir otros saberes básicos como igualmente importantes para considerar que la escuela ha cumplido con éxito su misión. Se habla de alfabetizaciones emergentes, y también de alfabetizaciones múltiples, para referirse a la adquisición de un conjunto de saberes que abarcan otras áreas. Entre esas alfabetizaciones, se menciona a la alfabetización digital y la alfabetización mediática, pero también a la alfabetización ciudadana, la económica, e incluso la emocional. Algunos critican este uso desmedido de la metáfora de la alfabetización, y argumentan que ella debería restringirse a la adquisición y competencia en ciertos lenguajes.
En este artículo, y en las notas que integran el dossier, nos gustaría referirnos a distintos saberes que aparecen cada vez como más necesarios. ¿Qué significa hablar hoy de nuevas alfabetizaciones? ¿Se trata solo de renovar las alfabetizaciones clásicas? ¿Supone solo cambios en el soporte de los textos o también implica otra serie de destrezas y operaciones? Los saberes considerados indispensables deberían ampliarse para incluir los saberes, relaciones y tecnologías que hoy son dominantes en nuestra sociedad, y formar a las nuevas generaciones para que puedan vincularse con ellas de maneras más creativas, más libres y más plurales. Creemos que para desandar, aunque sea en parte, la brecha que se instaló entre la escuela y lo contemporáneo, sería deseable que la organización pedagógica y curricular de las escuelas se estructurara como un diálogo más fluido, más abierto, con los saberes que se producen y circulan en la sociedad. ¿Cuáles son los nuevos lenguajes que deberían ser incluidos en la propuesta escolar, y cómo sería más productivo hacerlo? Sobre estas preguntas reflexionaremos en las páginas que siguen.

La escuela de las alfabetizaciones básicas del siglo XIX


Como sabemos, cada época produce y reproduce cultura, genera crisis de sus expresiones previas, renueva sus formas y echa a andar nuevas posibilidades. 
¿Cómo ha resonado esa dinámica propia de la cultura dentro de las paredes de la escuela? A veces la escuela genera culturas nuevas: así lo hizo cuando creó un público lector, un público letrado, a principios del siglo XX, y ayudó a estructurar relaciones, identidades, sentimientos e incluso industrias como la del libro y el periódico masivos sobre esa base. Un hecho no menor en esa dirección es la incorporación masiva de la mujer a la cultura, tanto en su rol de alumna como en el de educadora, primer escalón de un ingreso al mercado de trabajo que transformaría definitivamente a la sociedad y a la familia.
¿Cómo se fue dando la incorporación de las nuevas formas de producción cultural en nuestras escuelas? En la historia de más de dos siglos de escuelas elementales y superiores en el país, el diálogo con la producción cultural que se producía fuera de ella fue enriquecedor pero, a la vez, casi siempre problemático. 
Más de una vez en estos siglos, los cambios tecnológicos, los nuevos lenguajes y lo que producían las vanguardias artísticas, culturales y políticas era vivido como una amenaza ante las cuales la escuela debía construir paredes más altas. Un ejemplo de ello puede encontrarse en las expresiones sumamente preocupantes de educadores como Víctor Mercante que desconfiaba de avances tecnológicos como la mecanización, los tranvías eléctricos, como así también de expresiones culturales tales como el cine, el tango y el fútbol. Constatando que la mayoría de los espectadores de cine eran jóvenes de entre 12 y 25 años de edad, se preguntaba horrorizado en 1925: "¿Quién abre un libro de Historia, de Química o de Física, a no ser un adulto, después de una visión de Los piratas del mar o Lidia Gilmore de la Paramount?". La mayoría de las películas eran, en aquella época, de cowboys y de amor, cuyos héroes eran, para Mercante, "grandísimos salteadores y besuqueadores". Todo eso llevaba a que los jóvenes "solo quieran gozar, gozar, gozar"; por eso, él sostenía que el cine era una escuela de perversión criminal, y que había que organizar comités de censura en todas las ciudades para que solo se exhibieran películas "moralmente edificantes". Su propuesta fue la de establecer comités de censura en los pueblos, y cerrar las escuelas a los nuevos lenguajes y estéticas.
En un sentido similar, algunos educadores encabezaron fuertes discusiones acerca de qué podía considerarse cultura y qué quedaba relegado a lugares menores y despreciados, y por lo tanto, qué expresiones escritas, visuales o sonoras podían introducirse en la escuela y podían ser parte del trabajo escolar, y cuáles no. De este modo, esa escuela fue autorizando determinados saberes, voces, expresiones y lenguajes y decidió dejar afuera otras formas culturales que luego la historia fue incorporando dentro del canon de cultura legítima. Lo que debe prendernos una luz de alerta es que esas formas fueron "entrando por la ventana", imponiéndose por la demanda social de familias y alumnos, por la presión del mercado, o por decisiones inconsultas. Quizás esta vez deberíamos ser capaces de dar una discusión pública rigurosa y profunda sobre cuáles de estos nuevos saberes deben entrar a la propuesta escolar, y cómo deben hacerlo.

Las alfabetizaciones clásicas hoy


El surgimiento mismo de la escuela se consolidó en torno a las tecnologías ligadas a la lectura y la escritura disponibles a fines del siglo XIX: el libro, la pizarra, el pizarrón, el cuaderno, el lápiz. Como muchas de estas prácticas y tecnologías venían de lejos, se favoreció una idea de inmutabilidad de los saberes y unidireccionalidad de su enseñanza. Sin embargo, cabe plantearse si es la misma enseñanza la que debe desarrollarse cuando se trata de trabajar con pantallas, a veces muy pequeñas, y cuando las tecnologías se transformaron radicalmente.
Por un lado, hay que considerar que en los siglos XVIII y XIX, la escritura, junto a la pintura y el dibujo, era una de las pocas maneras de registrar y conservar el saber para su transmisión. Pero hoy las posibilidades tecnológicas de "capturar" una imagen y hacerla perdurable a través de la fotografía y el cine/video, de guardar una voz, o de registrar un movimiento, rompieron ese monopolio. La escritura sigue siendo fundamental para representar al mundo, para acceder a otros mundos de significados, para encontrarse con la experiencia de otros humanos y para acceder a otros cuerpos de saberes, pero ya no es la única forma posible.
La otra cuestión a tener en cuenta en torno a la enseñanza de la lectura y la escritura es que hoy está organizada por diferentes supuestos y principios que hace un siglo. Si antes importaba el manejo competente (el dominio fluido) de la ortografía y la sintaxis, actualmente hay otros discursos que la configuran. Se busca que los alumnos se expresen, que se apropien de los códigos lingüísticos, que produzcan textos propios y que se vinculen a la lengua y literatura de maneras más productivas y libres.
También se plantea que hay que promover que los alumnos se acerquen a las situaciones reales de comunicación, se jerarquiza el lugar de la oralidad y se promueven formas menos rígidas de enseñanza, que plantean trabajos en grupo, interacciones directas entre los alumnos, y autocorrecciones o evaluaciones de los pares. La relación con el saber que se promueve y el vínculo con la autoridad (a través, por ejemplo, de la relación con las normas lingüísticas, del énfasis que se pone en la ortografía y la sintaxis, y de las formas de trabajo con el error) son muy diferentes a lo que se planteaba a fines del siglo XIX. Las "alfabetizaciones clásicas" hoy implican prácticas y sentidos bien distintos a los que a veces se evocan en la visión nostálgica de la escuela tradicional. No es suficiente, entonces, con seguir haciendo bien lo que se hacía hace un siglo: nos encontramos con otros sujetos, con otras estrategias, y con otras prácticas sociales que demandan otro tipo de enseñanza.
Una tercera cuestión que se plantea es que hay que repensar el lugar monopólico de la escritura en la transmisión de la cultura. La escritura es un "modo de representación", es una de las formas en que los seres humanos construimos el sentido sobre nuestra experiencia y nos comunicamos (Kress, 2005). La escritura es un modo importantísimo de representación, y su aprendizaje es difícil, y debe ser eje fundamental de la escolaridad; pero no es necesariamente cierto que es el más completo o el que debe "dominar" a todos los otros, que incluyen a la imagen, el sonido y el lenguaje gestual o corporal. Esta jerarquización excluyente de la escritura más bien habla de una sociedad que valora y jerarquiza ciertas prácticas sobre otras, y que desprecia otras formas de comunicación y de saber. ¿Eso quiere decir que son igualmente importantes, o que la escuela debe incorporarlas todas al mismo nivel? De ninguna manera. La escritura requiere una inducción larga y cuidadosa en sus reglas y formas de procedimiento, y la escuela sigue siendo el mejor lugar para hacerlo (y, para muchos, el único). Pero también debe reconocerse que ya no es posible sostener que las otras formas de representación de la experiencia humana no deben tener lugar en la escuela. Kress propone, acertadamente, reconocer que ninguna forma de representación es total, ni logra atrapar al conjunto de la experiencia humana y que si bien la escritura y la lectura tienen enormes beneficios como prácticas de conservación, producción y transmisión de la cultura, no son las únicas dignas de enseñarse y de aprenderse masivamente. Unas y otras pueden potenciarse y beneficiarse mutuamente, expandiendo nuestra capacidad de expresarnos, de comunicarnos, de aprender sobre nosotros mismos y sobre el mundo.
Pensar en los "modos de representación" ayuda también a analizar los medios tecnológicos por los que se representa. Kress señala que la escritura en la época de la pantalla tiende a adoptar aspectos de la gramática visual de la pantalla antes que de la página del libro como sucedía hasta hace poco tiempo. Los libros de texto son buenos indicadores de estos cambios: actualmente, la organización visual de las páginas de esos libros asume formatos hipertextuales, con ilustraciones, profundizaciones, resaltados; y muchas veces la escritura viene a cumplir una función subsidiaria de la imagen -el texto escrito se introduce para explicar y desarrollar la imagen-, que reacomoda la economía textual de la página. Antes, la organización de la página no constituía un problema complejo, y se decidía de acuerdo con las posibilidades técnicas y gráficas disponibles; hoy "esa organización se ha convertido en un recurso para el significado de los nuevos conjuntos textuales". Como veremos más adelante, empieza a ser cada vez más necesario que la escuela proporcione otros conocimientos para moverse mejor, más fluidamente y de forma más rica y relevante, en los saberes que proporcionan las nuevas tecnologías, básicamente la computación y el lenguaje audiovisual. Quizás valga preguntarse: si no es la escuela la que proporciona estos saberes, ¿quién lo hará? Por ejemplo, ¿puede imaginarse una televisión que enseñe a reflexionar críticamente sobre sus contenidos, contra sus propios intereses? Dejarlo librado al mercado, o a las experiencias actualmente disponibles -que en su gran mayoría están organizadas por pautas mercantiles- implica renunciar a incorporar otras lógicas, otros plazos, otras orientaciones.

La alfabetización como metáfora


Hablar de nuevas alfabetizaciones, alfabetizaciones múltiples o alfabetizaciones emergentes, requiere discutir también si vale la pena referirse a esos nuevos saberes en los mismos términos que las alfabetizaciones clásicas. 
Algunos autores (Kress, 2005; Braslavsky, B., 2004) señalan que no es conveniente usar el término de "alfabetización"como metáfora. Kress destaca dos razones: por un lado, que esta extensión provoca una extensión de los supuestos y prácticas de la lectura y de la escritura a otras formas de representación (por ejemplo, la imagen o los gestos), lo que no necesariamente ayuda a ver las profundas diferencias que las estructuran; por el otro, denuncia una especie de "colonialismo cultural" que está dado por la extensión del uso anglosajón de literacy a otros contextos en los cuales las nociones específicas (por ejemplo "alfabetización" en el caso del español) no se adecuan demasiado estrictamente al original inglés. Buckingham (2007), partidario de usar el término, señala que introducirlo implica darles legitimidad a estos saberes, e incorporarlos a un curriculum básico que deben aprender todos los ciudadanos.Sin desconocer las críticas mencionadas, consideraremos que es más lo que se gana que lo que se pierde en esta adopción de la metáfora de "alfabetizaciones" para hablar de los saberes básicos que hoy debe transmitir la escuela primaria. Hablar de alfabetización permite referirse a la necesidad de aprender lenguajes, y estos lenguajes no son solamente, ni deben serlo, los del lenguaje oral u escrito. Buckingham señala que la alfabetización hace referencia a la posibilidad de acceder a un código o lenguaje y también de comprenderlo y usarlo creativamente. Creemos que en torno a esas tres acciones (acceso, comprensión y creatividad) podrían estructurarse contenidos interesantes y relevantes que aporten a la formación intelectual, ética y estética de los estudiantes.En este dossier hemos incluido notas que apuntan a poner en discusión dos alfabetizaciones "nuevas" que han ido incorporándose al trabajo escolar y tienen aún un fuerte potencial para seguir profundizando esa incorporación. Por un lado, Flavia Pascualini y Rosalía Pasini cuentan la experiencia sobre alfabetización digital llevada adelante en la escuela donde trabajan y Emilia Ferreiro nos ofrece su reflexión sobre la producción de textos y la interacción con ellos en las nuevas condiciones de la cultura contemporánea. Por otro lado, nos ocuparemos de la alfabetización audiovisual o mediática a través de la nota de Ana Laura Abramowski.

Alfabetizados y enredados


Otro punto sobre el que nos gustaría detenernos es el de la relación entre la incorporación de nuevos saberes y la visión que tenemos de lo nuevo, y de los nuevos, en la cultura. Es frecuente que los adultos intercambiemos impresiones acerca de si las operaciones de comunicación, lingüísticas, expresivas, etcétera, que se realizan con el celular, el chat, las weblogs son formatos culturales restringidos o empobrecidos, un uso devaluado del lenguaje, e incluso una deformación que no educa. En estas valoraciones hay distintos elementos. Por un lado, aparece una preocupación por brindar y velar por el acceso a la cultura letrada, que es legítima y se basa en una posición responsable como educadores. Pero también suele haber un cuestionamiento hacia los jóvenes, porque sus modos de vivir en el mundo y en la cultura se perciben distintos al que los adultos creemos recordar que vivimos nuestra juventud. Una mirada frecuente sobre los jóvenes suele verlos como menos creativos, menos cultos, menos lectores, menos políticos de lo que los adultos recordamos haber sido.
Es necesario considerar, como apuntan algunos especialistas, que la mayor flexibilización de las normas que organizan la lengua escrita se ha producido en todos los momentos del desarrollo humano en que se fueron pluralizando las formas de registro de lo escrito. Desde la oralidad a la escritura, de la escritura sobre tablas a la escritura sobre papel, etcétera, en todas esas transiciones hubo modificaciones en la norma que organizó la lengua escrita; y por lo tanto, fue parte del derrotero de su crecimiento y afianzamiento. Por otro lado, varios siglos atrás, escribir y leer eran actividades profesionales que llevaban adelante personas que desempeñaban un oficio específico. Pero la evolución de la sociedad posibilitó que ya no fuera un oficio que desempeñaban algunos pocos por obligación, sino una marca de ciudadanía (Ferreiro, 2001) y gracias a ese desarrollo esas prácticas están hoy fuertemente extendidas entre nosotros. Una mirada a lo largo de la historia, desde el siglo XII hasta nuestros días, podría listar una enorme cantidad de "deformaciones" y transformaciones en ese lenguaje.En una entrevista incluida en el Nº 3 de El Monitor, Daniel Link nos recuerda que los chicos y jóvenes jamás se caracterizaron por el buen uso del lenguaje y que no deberían ser estigmatizados por ello. Las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación y su creciente uso entre todos los que habitamos este mundo contemporáneo, traen nuevos interrogantes a la escuela y requieren diversificar aquellos soportes sobre los que se alfabetiza. Una posibilidad es que la escuela se abra a considerar como legítimas las formas de lectura y escritura que desarrollan los alumnos y docentes en tanto internautas, posibilitando la consideración de esas prácticas que los alumnos llevan adelante en entornos virtuales. Por esos y otros motivos habría que evitar la actitud de desconfianza o desvalorización de las interacciones que se producen en los entornos virtuales, ya que ellos implican el conocimiento de nuevos lenguajes que entran en un capital cultural más amplio que la alfabetización entendida de modo más clásico.
Otro elemento importante que podría abrirse con las nuevas tecnologías es la capacidad de crear recorridos y producciones originales de cada uno de los alumnos. Eso implica pensar a chicas y chicos como "productores culturales por derecho propio" (Buckingham, D., 2002:225), lo que tendrá consecuencias tanto en la manera en que encaren su propio proceso de aprendizaje y su capacidad de proyectarse hacia el futuro, como en ocupar un lugar distinto como sujetos políticos con igualdad de derechos. Algunas experiencias realizadas con la creación de páginas web, instalaciones virtuales o CD muestran las enormes posibilidades que abren estas experiencias.
Al mismo tiempo, habría que proponerles espacios para reflexionar, investigar y producir alternativas sobre quiénes y cómo producen saberes en estos nuevos espacios. No debe ignorarse que ellos están movidos, antes que nada, por intereses comerciales y empresarios. La mayoría de los buscadores, por ejemplo, tienen espónsores o publicidades que orientan en ciertas direcciones y no en otras; nos instalan programas que juntan información sobre nuestro perfil de consumidores, y buscan interpelarnos antes que nada como posibles compradores (de bienes o de información). Nuestros alumnos tienen el derecho, y el deber, de saber en qué se están metiendo cuando acceden a estos sitios, qué cuestiones se les facilitan y cuáles se obstaculizan, para decidir cómo y con quiénes se vinculan.

Preguntas por el cómo


Como suele decirse, lo importante no es la tecnología sino lo que hagamos con ella, lo que enseñemos sobre sus usos y posibilidades, y también sobre sus límites. También es importante pensar en una introducción de las nuevas tecnologías que no las consideren solamente un recurso didáctico que amplía las posibilidades materiales del aula, sino también, y sobre todo, formas culturales importantes de esta época, ámbitos productivos y recreativos de la cultura, la política y la economía contemporáneas, que tienen muchos efectos sobre nuestras propias vidas, las de los docentes y las de los alumnos. En ese sentido, creemos que no es suficiente con "enseñar computación" y los programas de software (como si fueran técnicas asépticas y neutrales), ni tampoco considerar a la internet solamente como una gran fuente de información, sino que deberían sumarse otros saberes, disposiciones y sensibilidades que permitan enriquecer la vida de los alumnos, que los ayuden a plantearse preguntas y reflexiones a las que solos no accederían, y que les propongan caminos más sistemáticos de indagación, con ocasiones para compartir y aprender de y con otros.
Es fundamental, por ejemplo, enseñar la noción de red y su extensión en muchas actividades humanas, y ayudar a develar las jerarquías, desigualdades y subordinaciones que siguen operando pese a su apariencia horizontal e igualitaria. También, en este punto, sería interesante enseñar sobre las transgresiones, sobre la creatividad y la productividad de muchos emprendimientos individuales o de pequeñas asociaciones que elaboran otras cadenas de noticias, o de solidaridades, o de creaciones artísticas o sociales. Es fundamental también hacer lugar a otros conocimientos y experiencias que circulan en internet, o que se almacenan en CD, estudiando por ejemplo cómo cambia el conocimiento cuando se archiva en uno u otro formato, discutiendo qué se transformó de las viejas bibliotecas de papeles a las nuevas formas virtuales, e indagando sobre las posibilidades y los límites que ofrecen los buscadores actuales para rastrear información, experiencias, relatos; ayudarnos a pensar qué encontramos y qué no encontramos con esos buscadores, y pensar criterios con los que leer y organizar (poner en relación, dar sentido, interpretar) aquello que hallamos. Podemos proponernos, también, estudiar los videojuegos: las estrategias que proponen, sus formas de producción, sus narrativas, sus presupuestos epistemológicos y políticos. Podríamos proponernos estudiar con nuestros alumnos, con menos prejuicios pero sin celebrar acríticamente todo lo nuevo, qué emociones y sentimientos movilizan, qué sociabilidades se establecen, qué estrategias resultan exitosas y por qué, y qué otras formas de interacción podrían proponerse.También sería interesante ponernos y poner a nuestros alumnos a investigar acerca de usos diferentes de las nuevas tecnologías en distintas regiones, sectores sociales, y distintos países, que los ayuden a reflexionar sobre los condicionamientos económicos, culturales, geográficos, políticos y sociales que tiene la relación con la tecnología y que no se dejan simplificar en la presencia o ausencia de una máquina (Snyder y otros, 2002). Esa indagación también les daría una experiencia valiosa acerca de las diversas maneras de ser niños o jóvenes en distintas sociedades, en distintos sectores sociales y hasta en distintos barrios o circuitos socioculturales.
Creemos que es fundamental que las escuelas propongan una relación con las nuevas tecnologías de la comunicación y la información significativa y relevante para los sujetos que las habitan. Las nuevas alfabetizaciones deberían ayudar a promover otras lecturas (y escrituras) sobre la cultura que portan las nuevas tecnologías, que les permitan a los sujetos entender los contextos, las lógicas y las instituciones de producción de esos saberes, la organización de los flujos de información, la procedencia y los efectos de esos flujos, y que también los habiliten a pensar otros recorridos y otras formas de producción y circulación. En la búsqueda de respuestas, seguramente la enseñanza se convertirá en algo más interesante y más valioso. Y es en esa búsqueda donde podemos intentar aproximar el mundo de la escuela y la sociedad contemporánea, desde lugares intelectualmente más productivos y políticamente más auspiciosos que los que produce hoy la irrupción de la crisis y la fragmentación social. Todo ello hace a la relación con el saber, con la lengua, con los otros, con el conocimiento acumulado; y hace a nuestro lugar en una sociedad humana que se forma de muchas herencias, lugar que debería permitirnos dejar una huella propia para que otros la retomen más adelante.

ALFABETIZACION DIGITAL Y AUDIOVISUAL: LENGUAJES Y FORMATOS.

1-    Realizar un escrito y explicar con sus palabras qué entienden por Alfabetización digital y Alfabetización audiovisual.
La Alfabetización digital es aquella que refiere a los conocimientos que los individuos tengan para utilizar la tecnología digital y todo lo que ella implica: localizar, organizar, entender, evaluar, etc.
Por otra parte, la Alfabetización audiovisual es aquella que refiere a la verdadera comprensión de lo que difunden los medios de comunicación, la toma de decisiones sobre lo que fomentan y la actuación de acuerdo a los ideales y no a las ideologías imperantes.

2-    Redactar cuál es la diferencia entre las mismas.
Mientras que la Alfabetización digital refiere al manejo de los instrumentos tecnológicos que han invadido nuestros tiempos, la alfabetización que refiere a la cuestión audiovisual tiene que ver con la interpretación de lo que se consume en los medios de comunicación y la actuación de los individuos de acuerdo a cómo influya en ellos aquello que consumen.

3-    Según sus opiniones, ¿es importante estar o ser multi-alfabetizados digitales? ¿Son ustedes multi-alfabetizados?
Según mi opinión es importante como educadores que estemos multi-alfabetizados ya que la educación es el medio que permite al niño adaptarse a la cultura y aprender de ella aquello que le será útil en su futuro. Y cuando hablo de lo que es importante, no hablo sólo de que tenemos que aprender a utilizar estos medios como herramientas de trabajo y enseñanza, sino también que es necesario enseñar a los niños a hacerse por y en estos medios. En lo que refiere a la Alfabetización audiovisual, debemos tratar de guiar hacia el futuro a personas que no se dejen convencer por grandes empresas, tanto para vender como para pensar.

4-    ¿Qué actividad pueden realizar para demostrar esta multi-alfabetización? Dar tres ejemplos.

La siguiente actividad será para que los niños reflexionen acerca del uso de las redes sociales, sus peligros y las precauciones que deben tener en las mismas:
·        Se preguntará a los niños:
-         ¿Sabes qué son las redes sociales?
-         ¿Ustedes tiene alguna?
-         ¿Alguna vez les ocurrió algo malo con ellas?
-         ¿Saben ustedes de alguna cosa mala o inadecuada que les puede suceder ahí?
·        A continuación, luego de una reflexión, se mostrará a los niños el siguiente video:


·        Luego se explicará a los niños lo siguiente: “Las redes sociales, así como todo lo que proviene de Internet, nos permite conectarnos con cualquier parte del mundo, buscar información y relacionarnos de modo inmediato. Sin embargo, como todo avance tecnológico, no sólo ofrece posibilidades, sino que expone a ciertos peligros. Es muy importante que las utilicemos correctamente y siempre consultemos a los mayores, sobre todo en el caso de que personas desconocidas intenten contactarse con nosotros”.

Actividad 2: será para que los niños comiencen a articular sus conocimientos con la forma de trabajarlos en los procesadores de datos:
·        La docente dictará a los niños el siguiente problema para que lo copien en Word: El abuelo Carlos, le da a Mateo 15 pesos por semana. ¿Cuánta plata llegará a tener el niño en tres meses? Usa la calculadora y anota los resultados en una panilla de cálculos del programa Excel. 

           


 Actividad 3: destinada a reflexionar a los niños sobre la influencia de la televisión y su uso en exceso.
·        Se mostrará a los niños el siguiente video:


·        Se preguntará a los niños:
-         ¿Tú eres como Pepa al principio o cuando dejó de ver televisión?
-         ¿Qué ves en la tele?
-         ¿Te animarías a pasar un día sin tele?
-         ¿Qué otras cosas te gustan hacer?
·        Se reflexionará con los niños sobre las preguntas y se les hará saber de la importancia de hacer otras cosas.


5-    Escribir una conclusión propia sobre el tema.
En la sociedad actual las nuevas tecnologías, las que requieren este tipo de alfabetización, son totalmente necesarias ya que constituyen un salto en la humanidad, una nueva forma de relacionarse y de vivir en el mundo. Si bien suele sostenerse que lo que estos medios reflejan no son el mundo real, sí son parte de él.  Como tal, es importante que los niños puedan relacionarse con ellas en la escuela y aprendan a manejarlas y recibir lo que en ellas se difunde con criterio y una visión crítica, lo que les permitirá ser adultos pensantes que deciden por sí mismos y luchan por aquellas cuestiones en las que están en desacuerdo.
Por otra parte, someter a los niños a una clase teórica donde el docente expone y ellos escuchan no es aceptable que suceda en el ámbito educativo todo el tiempo, porque después acusamos que ellos son inquietos y tienen déficit de atención cuando en realidad han crecido en un mundo, el moderno, donde hacemos zapping con el cuerpo, con el tele, con el facebook y los juegos.